Ya el producir una exposición de arte inmersivo, del tamaño de un parque de diversiones, es una acción heroica que merece nuestro respeto y admiración; pero además lograr el éxito económico en un mundo en crisis al que no parece interesarle particularmente las manifestaciones artísticas, eso merece hasta un artículo en este  espacio. En “The House of Eternal Return”, su primera instalación masiva en el nuevo espacio que conquistaron, el colectivo artístico con el nombre terrible plantea una lucha entre el orden y el caos. Una familia compuesta por un padre científico, una madre artista y un joven muy especial abrió una brecha en el espacio/ tiempo que permitió la entrada de otras dimensiones a la nuestra y viceversa.

Pero eso es sólo para los nerds interesados en las historias, para el resto del planeta ofrecen una exagerada experiencia hipersensorial llena de sonidos, colores, texturas, esculturas y tecnología. “La primera experiencia que tiene mucha gente es choque y asombro porque hay tanto que absorber. No es fácil comunicar la exhibición en palabras o fotografía o incluso video. En realidad tienes que experimentarlo” declaró el Director de Operaciones Técnicas, Chris Clavio a AZcentral. Igual, lo intentaremos. Acompáñanos a explorar Meow Wolf.

Creación e historia del colectivo:

Photo by Brandon Soder

El nombre literalmente fue seleccionado sacando dos palabras al azar de un sombrero, lo cual explica mucho. Tienen una década organizando eventos que por un lado eran fiesta y por el otro exposición artística vanguardista; Corvas Brinkerhoff, miembro experto en tecnología, los describió a Ars Technica como “Un colectivo anarquista súper organizado”. A pesar de esto tienen un líder, Vince Kadlubek, quién en la charla de abajo le da todo el crédito a un equipo multidisciplinario de más de 130 personas que sacrificó la gloria personal por la colectiva, por Meow Wolf.
En el 2011 armaron lo que se podría considerar el precursor a “The House of Eternal Return”, un barco de más de 20 metros de largo y 6 de ancho con un montón de habitaciones explorables bautizado “The Due Return”. Por supuesto, no era cualquier barco, era una nave interdimensional varada en un planeta alienígena. Explorándolo, el público podía aprender sobre sus aventuras y tripulantes, contaba una historia a través de video, performance en vivo y elementos interactivos.
Atrajo cerca de 25.000 personas en sus tres meses de exhibición en el Santa Fe Center for Contemporary Arts y luego fue desmantelado; “Comenzamos a pensar, ¿cómo podríamos poner toda esta energía en este trabajo y que se mantenga en el tiempo?”, le dijo Clavio a AZcentral. Actualmente emplean a más de 130 personas y la compañía es propiedad de sus propios miembros, los cuales tienen participación en el éxito económico de la obra.

La historia del centro de operaciones:

Por una serie de disparatadas circunstancias el increíblemente exitoso George R.R. Martin, creador de la serie de libros en las que se basaron las temporadas buenas de “Game of Thrones”, se convirtió en su mecenas. El escritor ya había demostrado tendencias altruistas de inversor al transformar una escuela abandonada en estudios de arte y al comprar y reabrir una legendaria sala, el “Jean Cocteau Cinema”, donde Kadlubek aplicó para ser director de marketing y fue entrevistado por Martin en persona. “Lleve un libro de Meow Wolf para mostrarle nuestro trabajo y lo impresionó”, le contó Kadlubek a Vice.
Unos meses después lo abordaron con la locación del cuartel general de Meow Wolf en mente, una pista de bowling que tenía años abandonada. En 2016 George R.R. declaró a NPR: “Me explicaron esta visión de una casa Victoriana, a la deriva en el tiempo y el espacio con un bosque encantado y un sistema de cuevas mágico, y portales a otros mundos. Por supuesto, me dió en el punto débil. Amo ese tipo de cosas”; el escritor simplemente compró la propiedad y se las arrendó a un precio razonable por 10 años.
Actualmente el complejo contiene estudios de arte, el espacio donde desarrollan la tecnología que da poder a la exposición, sirve de sede para la compañía que produce el material con el que esculpen figuras y estructuras, tiene un bar donde tocan bandas constantemente y por supuesto una tienda de regalos. Hay sólo una entrada pero muchas salidas. Su producto no son obras de arte en venta, son experiencias inmersivas.

Photo credit: Travelingmom.com

El Componente Educativo:

Una masiva parte del área del lobby está dedicada a un centro educativo en el cual los niños pueden aprender a hacer el estilo de arte mezclado con alta tecnología que caracteriza a Meow Wolf, pueden experimentar y tener contacto directo con la costosa y exclusiva maquinaria que poseen o han desarrollado. También en ese espacio funciona una escuela/ taller para artistas adultos, en la que pueden dar rienda suelta a su creatividad, aprender diversas técnicas y desarrollar nuevas habilidades.

La Casa del Retorno Eterno:

No hay mapa, ni flechas, ni guía al museo; una vez entras puedes explorarla a tu antojo y se te alienta a tocar, abrir, interactuar con todo lo que se te atraviese. “The House of Eternal Return te brinda la oportunidad de entrar en una novela de ciencia ficción y experimentar la historia a través de arte inmersivo e interactivo. Es algo que alienta al descubrimiento y la exploración. Le da a la audiencia la oportunidad de sorprenderse”, explicó Kadlubek a AZcentral. En el artículo de Ars Technica comparan la estética y el sentimiento que genera la exhibición con la película “Donnie Darko” y la serie de videojuegos “Myst”.
Se tardaron dos años en construirla. Participaron más de 135 personas, entre artistas, arquitectos, ingenieros, diseñadores, carpinteros, electricistas, etc. También, escritores desarrollaron una masiva historia que se desarrolla a través de cartas, postales, artículos de revistas, notas, archivos en las computadoras y demás elementos regados por toda la casa y sus alrededores. Actores y bailarines aparecen y desaparecen, a veces interactuando con el público. Se calcula que cuentan con suficiente material para que la historia y la experiencia se extienda por más de 100 horas, de ser necesario. Absolutamente todo es a prueba de fuego para cumplir con las estrictas regulaciones del estado de California.

Meow Wolf

El Éxito Económico:

Los fines de semana las filas son largas, “The House of Eternal Return” se ha convertido tanto en atracción turística como en espacio de esparcimiento para las familias locales. A pesar de que esperaban éxito desde el día uno, las expectativas han sido superadas: más de 400.000 visitantes y aproximadamente siete millones de Dólares de ganancias en su primer año. “Estamos construyendo un modelo que es más como el modelo de la industria del entretenimiento, para que los artistas tengan la posibilidad de participar en el éxito que su creatividad manifiesta. Sentimos que descubrimos algo, y espero que otros artistas aprovechen este modelo” Kadlubek declaró a Hyperalergic.com.
Se planteaban un período de 10 años para abrir exhibiciones similares en otras ciudades – Austin, Denver, Las Vegas y Los Angeles como sus primeras opciones. Recurrieron al sitio Wefunder y en dos días recaudaron más de un millón de Dólares para abrir otra planta de fabricación en su ciudad natal, Santa Fe, y contratar otro equipo de personal a tiempo completo para construir la nueva instalación. Para el momento de publicación todavía no han anunciado cuál de las ciudades será beneficiada con la magia, con la presencia de Meow Wolf.

Close
Sign in
Close
Cart (0)

No hay productos en el carrito. No hay productos en el carrito.